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Clásicos del marketing para emprendedores.

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Conocé esta estrategia basada en la innovación y la creatividad, ideal para emprendedores y aventureros con ganas de ir a la conquista de lo desconocido. Empresas como Cirque du Soleil y Swatch ya probaron su efectividad.

La estrategia del océano azul es una metáfora de mercado planteada por  los economistas W. Cham Kim y Renée Mauborgne en la década del 90. En la actualidad funciona como marco teórico ideal para cualquier emprendedor con ganas de implementar un proyecto con base en la creatividad y la diferenciación. La idea es simple y consiste en hacer práctica la máxima milenaria del filósofo chino Sun Tzu: “La mejor victoria es vencer sin combatir”. ¿Cómo se gana sin luchar? Innovando.

Los autores del libro “Blue Ocean Strategy” plantearon que la gestión de un nuevo emprendimiento implica la aventura de navegar un océano rojo y uno azul. El primero representa a un mercado saturado compuesto por empresas ya existentes, mientras que el segundo representa la esperanza de un mercado nuevo fundado en la alquimia de la invención.

Como se puede presumir, surcar las aguas del océano rojo es muy complicado. Se trata de una extensión marcada por conflictos entre barcos que se pelean por la misma pesca, en donde todos pugnan por lo mismo para terminar boicoteándose con su propia intensidad, entre tritones y bestias marinas. En cambio, en el océano azul, la navegación es fluida, los vientos acompañan, los delfines nos saludan, algunas sirenas cantan una dulce canción y cuando llega la noche las estrellas en un cielo despejado guían a nuestro barco emprendedor. Para atravesar este paraíso azul no se requiere confrontar, ni ganar una competencia en el océano rojo: la única forma de llegar es la innovación. Se trata de crear un mercado original con una demanda nueva, diferente a cualquier cosa que podemos nominar como competencia.

En caso de que elijas esta aventura es necesario tener en cuenta algunos principios indispensables sobre los cuales solidificar tu startup.

  • Tenés que ser el hacedor de tu propio océano.

Si algo nos enseñó el hombre araña es que un gran poder conlleva una gran responsabilidad y crear un producto es un gran poder. En este caso debemos comprometernos con la realización de un fuerte análisis del mercado al que vamos a apuntar nuestros cañones. Averigüemos quiénes compiten entre sí, qué nicho no está explotado, a qué público apuntamos y de esta forma vamos a saber en qué sitio nos conviene aplicar esa value innovation que nos permitirá poner proa en aguas calmas.

  • Explorá la superficie en su totalidad.

Tenemos que conocer nuestro océano azul para alejarnos del rojo. Necesitamos examinar las posibilidades de nuestro emprendimiento y determinar la forma de nuestro potencial creativo. Aquí es cuando aplicamos un lienzo estratégico, una técnica que nos permitirá pensar nuestra idea de una forma global, dejando atrás los presupuestos y los cálculos.

Este tapiz consta de un despertar visual, esa epifanía profesional y creativa por la cual logramos identificar aquello que va a ser que nuestra aventura sea diferente a todas; una exploración visual, es decir, ver que caminos podemos tomar, generar y hasta eliminar; un trabajo de campo para estipular en qué medida nuestro proyecto puede ser exitoso; y por último, nos abandonamos a contemplar nuestra viaje, creando una comunicación visual entre lo que creamos y lo que imaginamos.

  • ¡Nunca olvides que esto es una aventura!

Es ineludible navegar más allá de la demanda. Si tu emprendimiento es muy innovador es muy probable que tus clientes todavía no existan, por eso es necesario crear nuevos segmentos de mercado. Esto no tiene que desanimarnos, al contrario, debe funcionar como leitmotiv, es parte vital del proceso creativo.

  • Navegabilidad.

Para que un negocio sea viable tenemos que reducir el riesgo. Es necesario hacerse muchas preguntas sobre costos, adaptación del producto al mercado, precios, obstáculos, demanda potencial, etcétera. Por supuesto, lo más importante es responderlas antes de embarcarnos.

En fin; si sos emprendedor y querés vivir una aventura dinámica con base en la creatividad y la innovación, ya sabés en que océano navegar, lo único que tenés que hacer es tomar el desafío de crearlo.

TAGS: marketing, estrategias de marketing, innovación, océano azul, diferenciación, startup.

POR: Sebastián Caraballo.

Aventurero y emprendedor cultural. Estudié Letras y Comunicación. Dirijo Revista Burra, una publicación digital y experimental de cultura popular que explora diferentes recursos de narrativa periodística. Suelo aparecer en internet con artículos sobre música y ciencia ficción.
http://revistaburra.com.ar/

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