Quiero que mi negocio crezca, ¿cómo lo hago?

Online Banking

Te brindamos consejos financieros para que puedas administrar los números de tu PyME de forma óptima y logres expandir tu emprendimiento.

Crecer y conseguir el éxito en su negocio es el anhelo de todo emprendedor. Pero lograrlo depende, en gran parte, de aprender a manejar la economía de la empresa correctamente.

Con esto, no hablamos sólo de tener las cuentas claras en el negocio, sino también de las decisiones financieras que permiten un mejor uso de los recursos para poder desplegar y crecer sanamente.

¿Te preguntás cómo hacerlo? Seguí estos consejos y preparate para triunfar con tu emprendimiento.

Conocé a tu entorno

No sólo es importante conocer el contexto económico en el que se desarrolla tu emprendimiento, sino también analizar el sector en el que operás: cuál es el mercado en que te movés y las compañías que compiten directa e indirectamente con la tuya.

¿Qué debemos investigar para desarrollar nuestra PyME? Algunos puntos importantes son: Cuánto bajaron las ventas en tu actividad en otras épocas de menor consumo, qué meses fueron los peores, y si tu sector acompaña los vaivenes de la economía nacional.
 

Esto nos permite planificar el crecimiento y definir cuándo es el mejor momento económico para desplegar, basándonos en experiencias de nuestro sector y de otras empresas que ya tienen trayectoria en él.

Seguí tu plan financiero

Ninguna empresa crece de la noche a la mañana. Para lograrlo, es necesario ser ordenados y contar con un plan financiero sólido que se debe cumplir. Este documento forma parte de la estrategia de negocios de la empresa y contiene toda la información cuantificada y desarrollada del plan de acción dependiente de cada área de la empresa. ¿Cuál es su objetivo? Estudiar la viabilidad económica y financiera a corto, medio y largo plazo.

Para que nada se escape, este plan debe quedar en manos y ser seguido por un especialista en el tema: un analista financiero. Esta persona será la encargada de estudiar los números de la empresa, y, por lo tanto, distintos aspectos como rentabilidad, liquidez y riesgo, teniendo en cuenta las necesidades de tu compañía y la coyuntura económica.

Es el analista quien, por ejemplo, ayudará a proyectar de forma clara el comportamiento de tu dinero e indicará si se necesita obtener un crédito o préstamo del banco para lograr los objetivos de crecimiento de la empresa.

Aliate con tu banco

Si bien el financiamiento más barato siempre es el interno, es decir, que tu empresa genere suficientes utilidades que se reinviertan para crecer, lamentablemente esto no siempre ocurre.

Pero no hay nada que temer. Otra forma de multiplicar tus recursos para hacer crecer tu negocio es mediante préstamos bancarios. Hoy en día, las entidades bancarias ofrecen muy buenas opciones para emprendedores, alentándolos a desarrollarse con planes a su medida para destinar ese dinero al capital de trabajo, líneas de inversión productiva, infraestructura u otros proyectos.

Tené tus cuentas claras

Llevá un registro diario de tus ingresos y tus egresos para mantener un equilibrio entre las entradas y salidas de dinero.

Puede parecer algo excesivo, pero en el control está la clave del éxito: el objetivo central es que no extraigas dinero si antes no han ingresado utilidades, que te cuides de gastar excesivamente, y que busques incrementar los ingresos por ventas.

¿Por qué esto es tan importante? Permite evaluar en qué áreas se invierte el dinero de la firma, controlar la rentabilidad de la organización, planear tus pagos —como pagos de tarjetas de crédito o préstamos—, y definir el balance de tu empresa.

Preparate para lo mejor y lo peor

Si hay algún mes en que tu empresa te deja más dinero del que esperabas, no salgas corriendo a gastarlo.

Tenés que tener un plan para reinvertir ese dinero, ya sea apostando a nuevas unidades de negocio, comprar otras empresas pequeñas, contratar más personal, entre otros. Las opciones son muchas, pero hay que ser estratégicos, ya que, si hoy hay de más, podrá haber momentos de vacas flacas y hay que estar preparados.

Por eso, es recomendable contar con una reserva en efectivo en el banco, en algún plazo fijo o en la compra de acciones o bonos, por ejemplo. Lo ideal es tener como mínimo un equivalente a tres meses de gastos de operación bajo la manga. 

Nada es de la noche a la mañana, pero con paciencia, trabajo, y estos consejos expertos sobre cómo manejarte financieramente, estás listo para que tu emprendimiento despegue y alcance el éxito.

TAGS: administración, finanzas, consejos, rentabilidad, crecimiento

POR: Karina Streger.

Mi nombre es Karina Streger. Soy Licenciada en Periodismo de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ) y especialista en Gestión de Redes Sociales de la Universidad de Palermo. Juego y veo fútbol. Me gusta mucho la música electrónica, las nuevas tecnologías, descubrir nuevos lugares para merendar y aprender idiomas: hablo inglés, francés y (me defiendo en) hebreo y portugués. 

Santander Rio

Santander Río® 2018
Todos los derechos reservados.