Deben
ser fáciles de recordar pero difíciles de suponer
incluso por aquellos que lo conocen.
Mientras más largas sean sus contraseñas, más
difíciles serán de deducir. Una clave larga y
sencilla puede ser más segura que una corta y compleja.
No
utilice información personal fácilmente deducible,
como su fecha de cumpleaños, los nombres de sus hijos
o su número de teléfono. Evite usar claves como
"123456", "prueba", "clave".
Cuide
sus claves
No la ingrese delante de desconocidos (y si lo hizo cámbiela
inmediatamente)
Maximice sus precauciones al operar en lugares públicos.
Más información.
No
guarde sus claves
No anote su contraseña ni la guarde en su
PC o en su email.
No comparta sus claves con nadie.
El único lugar donde sus claves se encuentran seguras
es en su memoria.
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