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Cómo contar tus historias

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En este post te brindamos un paso a paso para guiarte en el proceso del storytelling, el arte de contar historias, y así acercarte más a tu público.

Desde los usuarios de las redes sociales más populares hasta las grandes empresas, todos están contando historias. En este contexto de hiperconectividad y de comunicación multidireccional, comprendieron que uno de los mejores recursos para conectar con el público es el storytelling.             

Historias de éxito, de superación, cotidianas, todas valen siempre y cuando estén bien relatadas y sean genuinas, es decir, auténticas y no ficticias. Sus lectores, oyentes o quienes visiten el canal de Youtube de la empresa podrán darse cuenta si aquello que les están contando es verosímil pero además verdadero. Y este es un punto crucial, porque el storytelling (el arte de contar historias) se basa en hechos reales y en esto también se diferencia de la publicidad tradicional.

Más allá del formato que se elija (nota estilo periodístico, corto audiovisual, podcast, etcétera), como cualquier otra acción de marketing y comunicación tiene que ser planificada.

A continuación brindamos un paso a paso que orienta a las empresas a cómo conectar con sus clientes a través de sus historias.

1. ¿Hay equipo?

Para que esta acción tenga el resultado esperado, será necesario evaluar dentro de la empresa si hay algún profesional que cuente con las competencias para llevarlo adelante. Puede ser un referente del área de Comunicación, Marketing o Relaciones Institucionales.

Además, se sugiere armar un equipo de trabajo con integrantes de diversas áreas que puedan enriquecer y aportar aquellas historias que son atractivas para dar a conocer.

El líder del proyecto será el responsable de coordinar las reuniones del equipo, establecerá un cronograma de trabajo y quién será responsable de cada una de las historias por transmitir.

2. Plantear un objetivo

Es indispensable plantear un propósito mensurable. Ello permitirá medir y validar si los resultados se corresponden con el objetivo a alcanzar, corregir ciertas acciones, validar o modificar procesos y/o identificar errores. Entre los objetivos podrá ser: aumentar en un tanto por ciento la cantidad de los seguidores en redes, contribuir en un porcentaje determinado a las ventas de un producto, o generar visibilidad a través de prensa, entre otros (cuanto más específico, será más fácil poder medirlo).

El objetivo planteado estará en estrecha relación con la decisión de la/ las historias que saldrán a la luz.

3. Cómo identificar las historias

Se sugiere que el líder del equipo convoque a reuniones periódicas que permitan identificar y decidir cuáles de las acciones, hechos, hitos, logros, proyectos y/o anécdotas pueden convertirse en historias para transmitir a sus clientes, potenciales clientes y seguidores.

En esta mesa de trabajo todo vale a la hora de poner en conocimiento del grupo aquello que consideran atractivo para ser contado. La idea es que cada área pueda transmitir estos hechos y luego poder definir cuál es la que mejor se adecuaría a la cultura organizacional, a los clientes y al objetivo planteado.

Algunas ideas disparadoras:

  • Historia del nacimiento de la empresa, de sus fundadores.
  • Alguna historia de fracaso y de cómo la empresa pudo sortearlo y superarlo.
  • Experiencias de clientes con la marca.
  • Historia de cómo se incorporó tecnología con el objetivo de mejorar productos o servicios.
  • Acciones de cómo la empresa contribuye social y ambientalmente.
  • Cómo la empresa contribuye con su propósito.

4. ¿Qué es una buena historia?

El relato verdadero de la historia se construye como todo mensaje de comunicación. Sin embargo, la clave está en comunicarlo de una manera atractiva, con algunos recursos narrativos. Toda historia tiene un comienzo, el planteo de un conflicto o situación disparadora, el desarrollo, la resolución y el final.

Existen varios formatos y canales para difundir las historias. Los más comunes:

  • Gacetillas de prensa: parece un lugar común pero es indispensable que esté muy bien redactada y que incluya datos o estadística que ilustren la nota y le brinden valor agregado a lo que se está contando.
  • Posteos en redes sociales: un buen título y una bajada, junto a una foto  que llame la atención será una condición excluyente para que los seguidores se interesen y hagan click para leer el post completo.
  • Videos: no sólo deben tener un buen diseño y ser dinámicos sino que tienen que contar con dos características indispensables: uno es que la información más importante a transmitir esté dentro del primer medio minuto de entrega, ya que el espacio de tiempo de visualización es cada vez menor, y en segundo lugar, que tenga una duración menor a tres minutos.

5. En la mente de los consumidores

La selección de la historia y la forma en la que la contemos tienen que tener en cuenta a nuestros clientes. Conocerlos detalladamente nos brindará datos acerca de lo que esperan de nuestra empresa, qué tipo de contenidos están ávidos de consumir y cuáles son los formatos y tono de comunicación más adecuados.

Sin dudas, no será lo mismo contar una historia para una empresa de pañales para bebés que una empresa de fragancias y desodorantes destinados a adolescentes. Hay que conocer su rango etario, sus gustos, cómo se comportan como consumidores, qué canales utilizan para comunicarse, cuáles son sus necesidades, cómo se relaciona con sus pares, etcétera. Esta radiografía nos permitirá conocer detalladamente el perfil del cliente y así generar contenidos que nos acerquen a ellos.

6. Desarrollo del Storytelling

Dependerá de los recursos internos y del formato seleccionado para determinar si se necesita contratar un proveedor externo. Si se recurre a esta última opción, se sugiere que el líder del proyecto trabaje en la co-creación de la historia para velar por su veracidad, por la cultura organizacional, la imagen institucional y por el tono con que la empresa se comunica con sus clientes.

Para dar comienzo con el desarrollo, se sugiere que se entregue al proveedor un boceto de la historia por escrito para comenzar a trabajar en conjunto.

7. Círculo virtuoso

La medición de los resultados será crucial para corregir, evaluar los objetivos planteados, y mejorar procesos. Este será un círculo virtuoso que se retroalimentará con el tiempo. Todos los meses se definirán cuáles son aquellas historias dentro de la empresa que más pueden empatizar, emocionar y/o generar compromiso con el cliente.

Las empresas solo deben animarse a comunicar de manera más creativa quiénes son, crear o generar un vínculo con sus clientes o prospectos a partir de sus contenidos, y subirse a esta ola positiva de contar y consumir historias.

TAGS: Marketing, Posicionamiento de marca, Storytelling, Marca, Branding, Brand.

POR: Florencia Del Gizzo.

¡Hola! Soy Flor Del Gizzo, Storyteller y Periodista. Formada en la escuela de periodismo TEA, cuento con un Posgrado en Comunicación Institucional de la Universidad Austral y un Posgrado en Gestión de Organizaciones sin fines de lucro de la UdeSA. Comencé mi carrera hace 17 años y trabajé para diversas organizaciones y proyectos nacionales e internacionales, en las áreas de Comunicación, Desarrollo de Fondos, RSE, Marketing, Voluntariado y Cooperación Internacional. Como Periodista publiqué cerca de 100 notas sobre calidad de vida, salud, sustentabilidad y crianza en medios gráficos como Clarín, Revistas Grupo La Nación, Editorial Televisa y Editorial Perfil. Mi pasión por contar historias y mi experiencia dieron origen a Flor de Historia, Agencia de contenidos especializada en Storytelling. Su propósito es comunicar historias que inspiren y motiven, y que permitan a empresas y organizaciones a distinguirse con sus productos y servicios y llegar con su mensaje a potenciales clientes con contenido de calidad. Es simple. Las historias bien contadas atrapan, seducen, movilizan, emocionan, ¡son irresistibles! flordehistoria.com  twitter: @flodelgizzo

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