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¿Qué tienen en común Mark Zuckerberg, Steve Jobs y el Papa Francisco? Para Simon Sinek, los tres encarnan —desde diferentes aspectos— las cualidades que definen a los grandes líderes.

 

 

Alguna vez se ha preguntado qué convierte a una persona ubicada en una posición de poder en un líder nato? Para Simon Sinek, autor del clásico Start With Why, la respuesta es sencilla. Los llamamos líderes porque van primero. Los llamamos líderes porque toman el riesgo antes que nadie. Los llamamos líderes porque van a elegir sacrificarse para que su gente pueda estar segura y protegida, para que su gente pueda ganar. Al hacerlo, la respuesta natural es que nuestra gente se sacrificará por nosotros. Ellos nos darán su sangre, sudor y lágrimas para ver que triunfa la visión de su líder; y cuando se les pregunta a esas personas por qué actuaron así, todas dicen lo mismo: Porque él lo hubiera hecho por mí, explicó en una conferencia TED en 2012.  Ahora bien, ¿quiénes tienen las condiciones para convertirse en verdaderos líderes? En un alto del World Business Forum Madrid 2015, Sinek analizó en diálogo con WOBI qué piensan y cómo actúan algunas de las personas más importantes de nuestro tiempo. 

¿Considera que Mark Zuckerberg es un buen líder? 

Tiene todo lo que hace falta para ser un gran líder, pero aún es demasiado pronto para asegurarlo: la empresa no tiene la antigüedad suficiente y todavía hay tiempo para que todo se vuelva un caos. De todos modos, Zuckerberg parece ser un idealista y tener una visión del mundo; dado que él se apega a ella, toma decisiones sobre esas bases y está muy abierto al asesoramiento de otros, las cosas parecenandar bien y todos tendemos a volcarnos a Facebook. Nadie llega a tener una empresa de ese tamaño, ni a ser uno de los hombres más ricos del mundo, sin un sentido de propósito o de causa. El tema es sise puede conservar todo eso cuando llega el éxito. 

¿Qué define su liderazgo?

Es un líder joven que realmente tiene una causa; hizo mucho más que ganar la lotería. En la actualidad hay muchos CEO jóvenes y multimillonarios que sí se ganaron la lotería, en el sentido de que no sé lo que defienden o simbolizan: sus empresas crecieron muchísimo, con gran rapidez, pero no estoy muy seguro de que estén calificados para decirles a los demás cómo liderar. En cambio, Zuckerberg parece tener un sentido de visión, de propósito, y está abierto a la transparencia. Es interesante. 

¿Es inspirador?

Creo que ha inspirado a muchas personas para ayudarlas a llegar adonde él llegó, y a llevar a sus empresas al lugar en el que están. La pregunta es si puede continuar inspirando a la gente a más largo plazo. El tiempo lo dirá.

¿Hay algún líder que lo inspire? ¿El papa Francisco, por ejemplo?

No hay un líder que me inspire, pero me siento atraído por las historias de sacrificio, en especial cuando la gente tiene la opción de no sacrificarse. Creo que el Papa Francisco es sorprendente, él simboliza eso. Es un ejemplo fantástico de liderazgo porque es un líder optimista, con una visión positiva del mundo; porque es inclusivo, está dispuesto a enfrentar a la política dentro de su propia organización y a enfrentar las presiones externas para hacer lo que es correcto. Y sus palabras son consistentes, en el sentido de que debemos ocuparnos de los menos afortunados y propiciar políticas inclusivas para poder cuidarnos mejor entre nosotros. Francisco es, sin duda, coherente en todos los terrenos, incluida la manera en que ha elegido vivir. No optó por los enormes apartamentos papales, sino por una pequeña residencia del Vaticano. Y también dejó de lado un gran y sofisticado papamóvil para trasladarse. Prefirió un pequeño Fiat. La forma en que vive es coherente con sus creencias y, como resultado, no solo se granjea una enorme lealtad dentro de la iglesia, sino además parece ganarse el amor y la lealtad de quienes no son católicos. Todo eso significa mucho para mí. Cuando una persona tiene popularidad más allá del ambiente en el que se mueve, es una buena señal de que está diciendo algo relevante para la mayoría. Es un excelente ejemplo de un gran líder moderno. 

¿Cree que Francisco podrá cambiar las cosas?

En el corto plazo, nada. El Papa es solo el Papa. Lo que hace falta es que las personas encuentren inspiración en su visión, que la hagan propia y estén dispuestas a tomar decisiones que pueden ser riesgosas para ellas pero implican hacer lo que es correcto. Con el tiempo, si hay suficiente gente que se sienta motivada por su mensaje, decida asumir riesgos y cuidar de los demás, entonces veremos un cambio sistémico. Pero, a corto plazo, no hay cambio. Con esto quiero decir que el punto clave de los buenos líderes es la consistencia con intensidad. Y Francisco está, todo el tiempo, buscando gente que crea en lo que él cree, buscando gente decidida a hacer las cosas necesarias en sus propias esferas de responsabilidad, en su propio trabajo, para dar vida a su visión; está buscando camaradas y compatriotas que lo ayuden a construir el mundo que él imagina. Y, con el tiempo, creo que podrá. 

¿Y Steve Jobs?

Una de las cosas que encarnó Steve Jobs más allá de su visión, porque todos sabemos que fue un gran visionario, es el coraje. Supo enfrentar a Wall Street, no pagó dividendos y no hizo lo que los inversores querían que hiciera. Es irónico ver hoy tantos líderes de empresas que hacen lo que un sector externo les dice que hagan, líderes que se dejan presionar por Wall Street. En mi opinión, es lo mismo que si un entrenador aceptara el consejo de un aficionado e ignorara las necesidades de los jugadores. Eso es justamente lo que Steve Jobs no hizo. Mucha gente cree que su visión se basó en la simplicidad o en los diseños que incorporaba a los productos. Pero no fue así. Lo que quiso fue darle al ciudadano común el poder de enfrentar a Gran Hermano. Todo su mensaje fue una búsqueda para derrotar a Gran Hermano. Algo evidente en su publicidad durante años, en la forma en que dirigió su empresa y desarrolló sus productos. Un mensaje notable y muy consistente. 

El eslogan Think different es una muestra de lo que usted dice.

Lo que me gusta de Think different es que se diferencia de lo que hacen muchas empresas en la redacción misma del eslogan. Habrían dicho Thinking different, porque lo que buscan es decirnos lo que están haciendo. En cambio, de una manera brillante, Jobs utilizó el modo imperativo del verbo, lo que significa que no estaba describiendo lo que él o su compañía hacían —aunque quedaba implícito— sino describiendo a las personas: si alguien piensa diferente, entonces Apple tendrá algunas herramientas para darle. Eso es lo que hacen los grandes líderes: nos ofrecen su visión y nos piden que los acompañemos; nos impulsan a actuar por nosotros mismos. 

 Además del coraje, ¿qué otra característica tenía? 

Jobs no es una excepción entre los grandes líderes. Si analizamos una lista de los mejores de todo tipo —activistas sociales, personas como Gandhi, Martin Luther King o Nelson Mandela, por ejemplo—, nos daremos cuenta de que tenían las mismas características. Todos tenían una visión, todos tenían coraje, todos sabían que solos no podían hacer las cosas, y que siempre necesitaron la ayuda de mucha gente. Todos tienen personalidades diferentes: algunos un poco más cordiales, otros un poco más duros. Jobs fue una persona difícil para los que trabajaban con él, pero les dio sentido de pertenencia, los impulsó a lograr más cosas que las que ellos mismos creían que podían hacer. Por todo eso, es un símbolo de auténtico liderazgo. 

 ¿La creación del iPhone es un ejemplo de ese tipo de logro colectivo? 

En realidad, el lanzamiento del iPhone no fue diferente de lo que Jobs hizo en el pasado. De hecho, ya había revolucionado el mundo de la computación en numerosas ocasiones. Tradicionalmente, las compañías de servicios móviles les sugerían a los fabricantes como Nokia o Samsung qué debían hacer los teléfonos. Cuando fabricó el iPhone, Jobs actuó de manera diferente: Ahora nosotros les diremos qué debe hacer el teléfono, y ustedes harán precisamente eso. Y todos se negaron, con excepción de AT&T. Ésa fue la razón por la que Apple tuvo derechos exclusivos en un principio, aunque después puso la tecnología al servicio de todos. En esto radica el poder de lo que hizo Jobs: en lugar de limitarse a introducir un nuevo producto generó un cambio en toda la industria, porque puso el poder de lo que el teléfono haría en manos de la gente que lo diseñaba, y no de la gente que lo vendía. Cambió de manera rotunda las reglas del juego y, para mí, eso es mucho más profundo que el lanzamiento de un dispositivo físico.

TAGS: Liderazgo, Gestión, Manejo de RRHH, Mark Zuckerberg, Steve Jobs, Papa Francisco. 

POR: Simon Sinek // © WOBI.

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