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¿Tenés en tu PyME un estratega financiero?

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Una posición imprescindible para hacer que el negocio crezca y sea rentable.

¿Tenés en tu PyME un estratega financiero?

El encargado de la mirada financiera es el responsable de dominar y aplicar herramientas tales como flujos de caja, presupuestos, cálculos de EVA (Economic Value Added), etc, pero su rol va más allá. Esta persona es quien debe velar por la salud de la empresa con el fin de alcanzar los objetivos propuestos por el Management. En el desarrollo de la nota detallaremos algunas de las tareas, haciendo foco en los indicadores más relevantes que debemos contemplar con la persona que cumpla este rol. 

Es cierto que para muchos marketineros y empresarios, la rentabilidad es un resultado y no un objetivo. Para otros, es también una limitación, una condición necesaria. 

Coincido con ambos. Pero innegablemente, ya sea que te encuentres del lado de los fundamentalistas del largo plazo que buscan el crecimiento y la trascendencia, o de los cultores del corto plazo que priorizan el recupero y la rentabilidad inmediata, la mirada financiera está siempre ahí, y es mejor que la entiendas y le des el lugar que se merece.

Qué tenés que mirar y qué le tenés que preguntar a quien maneja las finanzas de tu empresa 

En líneas generales el responsable de la "mirada financiera", debe analizar la rentabilidad. No sólo el valor, sino la estabilidad y si la rentabilidad viene del negocio principal. 

Como segundo objetivo, mirará la liquidez, es decir la situación a corto plazo, si pueden pagar las deudas y la rotación del capital.

Por último, deberá observar la situación de largo plazo. El riesgo, el grado de endeudamiento, si tiene inversiones, y predecir resultados futuros. 

Para que lo veas de otro modo, el diagnóstico financiero intenta ayudarte a predecir si con lo que la empresa está haciendo, está en condiciones de sobrevivir, de ganar plata y de crecer.

Es hora de definir una "Estrategia Financiera" y medirla 

Tanto la estrategia general de la empresa como en particular la estrategia comercial, suelen tener como resultado deseado, condición, o hasta validación el crecimiento con rentabilidad. Todos felices. Pero al encargado de armar la estrategia financiera le toca, por un lado, medir los resultados, y por otro, definir u obtener la inversión que haga posible el plan de crecimiento, es decir "Financiar la estrategia".

Y no es tarea fácil, porque tiene que equilibrar tres objetivos opuestos: la rentabilidad, la liquidez y el riesgo. 

Por eso, debe tener en cuenta, sean dueños o responsables de las distintas áreas, para quién importa más el crecimiento que la rentabilidad, quién prioriza la rentabilidad a corto plazo sin importar el riesgo, para quién prevalece la disponibilidad de los fondos y quién desea ante todo la seguridad. Entendiendo esas visiones, podrá analizar las distintas opciones con las que cuenta para plantear la mejor estrategia financiera. 

Entonces, ¿Cuáles son los objetivos reales y medibles de la estrategia financiera? 

Coincidimos en que las variables buscadas por toda estrategia son liquidez, crecimiento, rentabilidad y riesgo. Y si los "bajamos a tierra", deberíamos mirar:

  • Crecimiento de las ganancias. 
  • Disponibilidad de fondos. 
  • Rentabilidad. 
  • Margen sobre ventas. 
  • Crecimiento del valor de la empresa. 

Si querés verlo de otro modo, la empresa debería cubrir con sus ganancias, todos los costos, incluidos los de financiación y los del capital, ya que en definitiva, los dueños también están "prestándole" sus fondos a la empresa en lugar de invertirlos en otro lado, asumen un riesgo y exigen por eso un mínimo de rentabilidad.

¿Cuáles son las tareas que tiene que hacer el responsable de las finanzas para ayudar a cumplir esos objetivos? 

No es fácil traducir los objetivos en acciones concretas y medibles, pero como mínimo, el "financiero" debería:

  • Definir el costo de capital. De esta manera, se puede determinar si la empresa es rentable o no.
  • Revisar los objetivos de crecimiento y definir si es alcanzable a partir de la financiación a la que le es posible acceder a la empresa. 
  • Aconsejar sobre el riesgo financiero máximo. Hasta dónde endeudarse, a qué precio y cuál es la capacidad de pago asumible por la empresa. 
  • Definir los tiempos de inversión y recupero, a qué plazo financiarse y establecer los mínimos de liquidez necesaria. 
  • Evaluar en función del costo y el riesgo, qué porcentaje le conviene a la empresa financiar con capital propio y qué porcentaje debe corresponder a financiación externa.
  • Colaborar con la definición de una política de distribución de ganancias en función de los planes de rentabilidad y crecimiento.
  • Establecer los indicadores y el esquema de control de la estrategia. 

¿Y como dueño de la empresa, qué me conviene mirar? 

Una vez que te aseguraste de que alguien en la empresa está mirando todos los puntos anteriores, como dueño deberías volver a la idea anterior: una empresa crea valor para sus dueños cuando la rentabilidad supera al costo del capital. 

Lo que te aconsejo, nuevamente, es que a la diferencia entre ingresos y costos, la "netees" con la inflación y la rentabilidad mínima de mercado que tendrías por los fondos propios, para calcular realmente el valor para los dueños y no simplemente el beneficio contable. 

El indicador más usado al respecto es el EVA (Economic Value Added) de Stern Stewart: 

EVA = BN - ke x FP

La fórmula es muy simple y como podrás suponer: 

BN = beneficio neto. 

ke = tasa de rentabilidad mínima exigida por los dueños o costo de oportunidad o de mercado de los fondos propios. 

FP = valor contable de los fondos propios. 

Si querés profundizar sobre estos indicadores, verás que otras fórmulas ya se meten mucho más a fondo con el WACC o costo promedio ponderado del capital y con la generación de valor para la compañía y su tasa de crecimiento.

¿Y cómo sé si conviene o no conviene invertir y endeudarse para crecer? 

Suponiendo que le dejás al financiero la difícil tarea de definir los indicadores y las relaciones entre fondos propios y externos, hay una decisión de la que no vas a poder escapar: Si vale la pena financiar el crecimiento. 

Es normal que todos en tu empresa esperen que apoyes todo objetivo que apunte a crecer. El crecimiento mejora los costos marginales, te otorga especialidad, reduce los riesgos de concentración, mejora la imagen de la empresa en el mercado y amplía las oportunidades. Pero para que valga la pena financiarlo, la inversión debería destinarse a: 

  • Generar una ventaja competitiva, fortalecer un diferencial, penetrar un nuevo mercado o canal, o fidelizar y rentabilizar uno actual. 
  • Dificultar el crecimiento de la competencia, ocupando sus oportunidades de expansión.
  • Lograr un crecimiento constante y que genere nuevos "pisos" en el nivel de actividad de la empresa. 

Una vez que analices el impacto en las ventas, tenés que ver si operativamente se puede implementar y si el acceso a la financiación y sus condiciones, es factible. 

Ya sea que debas contratar o supervisar a un "financiero", o te hayas sentido identificado con algunas de las situaciones en las que te toca decidir, espero que te hayan servido estas recomendaciones y cambio de mirada que te propongo. Si querés profundizar algún tema, te recomiendo el libro "Estrategia y políticas financieras", de Juan F. Pérez-Carballo, del cual adapté algunos de los contenidos para seguir ayudando a potenciar tu PyME. 

TAGS: Administración y Finanzas, Estrategia Financiera, Liquidez, Crecimiento Empresarial, Rentabilidad, Riesgo. 

POR: Iván Bullentini 
Mi nombre es Iván Bullentini, tengo 34 años, me recibí de Contador Público en la Universidad de Buenos Aires. Me especialicé en administración y finanzas desempeñando cargos gerenciales en empresas de distintos mercados, lo que me permitió conocer en profundidad el funcionamiento del mundo corporativo. Disfruto mucho del tiempo libre en familia, soy casado, padre de 2 hermosos nenes, Nicolás y Emma. Fanático de los deportes pero actualmente dedicado al golf.

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